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viernes, 25 de noviembre de 2011
Fiebre azul
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Publicado: 2011-11-23T18:00:00
Según el gerente del equipo, Eduardo Silva, los resultados deportivos le han permitido a Millos cerrar el año sin sobresaltos económicos, sin deudas y con el pago a tiempo de la plantilla de jugadores y la nómina administrativa.
Según el gerente del equipo, Eduardo Silva, los resultados deportivos le han permitido a Millos cerrar el año sin sobresaltos económicos, sin deudas y con el pago a tiempo de la plantilla de jugadores y la nómina administrativa.
Antes de marzo del año entrante, Millonarios realizará una emisión de acciones por $25.000 millones. Ahora se prepara para ingresar a la Bolsa de Valores.
Hace muchos años, los aficionados de Millonarios no tenían tantas alegrías juntas. El equipo se proclamó campeón de la Copa Postobón, el segundo torneo en importancia del país, lo que le abre la puerta para regresar a un campeonato internacional como la Copa Suramericana. Y en la Liga Postobón, al cierre de esta edición, estaba metido en el grupo de los ocho primeros, que entrarán a definir el campeón del segundo torneo de este año.
Estos éxitos deportivos llegan en un momento definitivo para la consolidación económica. del equipo. ¿Por qué? Por una parte, porque Millonarios se alista para su segunda emisión de acciones y prepara su entrada a la Bolsa de Valores de Colombia, que deben estar listas antes de terminar el primer trimestre de 2012 y, por otra, porque este año se vencen los contratos con sus principales patrocinadores, lo que significa para el equipo un mayor margen de maniobra en la negociación.
Un poco de historia
Millonarios, tal y como estaba concebido hace dos años, era un equipo inviable. Deudas por cerca de $25.000 millones, con activos en procesos de extinción de dominio por la participación de los carteles de la droga en su estructura en los 80 y unas administraciones que en las últimas dos décadas hicieron crecer su deuda y no dieron resultados deportivos significativos.
Juan Roberto Arango tomó en sus manos esta causa perdida y le dio vida a partir de un nuevo modelo. Se creó la sociedad Azul & Blanco S.A., primero con el aporte de 18 promotores que aportaron cada uno cerca de $1.000 millones –ninguno con más de 10%– y luego con una emisión de acciones por $8.000 millones que permitió el ingreso de 4.125 nuevos accionistas. Con estos recursos, que sumaron $24.000 millones, la nueva sociedad se quedó con la marca, los títulos, la ficha y los jugadores y los dineros se destinaron para el pago a acreedores, recuerda Eduardo Silva, gerente de Millos.
Ahora, el equipo está en una nueva etapa. La asamblea nombró una junta directiva en la que se destacan Noemí Sanín, Álvaro Dávila, Juan Pablo Granada, Jaime Arroyave y Luis Alfredo Caicedo, y la firma cazatalentos Korn Ferry está en la búsqueda del nuevo presidente del equipo.
“Estamos cumpliendo con las exigencias de la Superintendencia Financiera para salir a Bolsa. Además de tener revisoría fiscal –con una firma multinacional– y auditorías internas, estamos desarrollando el código de buen gobierno, el código de ética y el reglamento interno de la junta. Seremos el primer equipo de fútbol en cumplir con todas estas condiciones”, dice Silva.
El capital suscrito es de $50.000 millones y ya se emitieron $25.000 millones. La idea es ir por los otros recursos y el equipo está preparando una nueva emisión que busca ir coordinada con la salida a bolsa. ¿Para qué serán esos recursos? Según Silva, inicialmente se proyecta una moderna sede deportiva con hotel, canchas y gimnasio. Además, se contemplan otras inversiones, como escuelas deportivas y nuevos jugadores que refuercen la plantilla actual.
Sin embargo, el proceso de emisión no será fácil. El equipo está mirando opciones para llegar a más gente y tener una mayor penetración en el mercado y utilizar canales, como las grandes superficies, tal como lo ha hecho Ecopetrol. No obstante, esta preparación representa un riesgo operativo porque en la pasada emisión se realizaron actividades para proteger el proceso ante la llegada de lavadores de activos. Por ejemplo, en la primera emisión, además de bajar los formularios de internet y diligenciarlos, era necesario certificar ante notaría que era la misma persona. Además, quien no estuviera bancarizado no podía entrar a hacer parte de esta empresa. Para Silva, “no se puede quitar este tipo de condiciones porque hay que garantizar la transparencia del proceso”.
En cuanto al modelo de negocio, hoy el equipo tiene un presupuesto mensual cercano a los $800 millones, que salen básicamente de las taquillas, con 70%, y los patrocinios, con 20%, que se complementan con otros ingresos como la televisión y la venta de publicidad en el estadio. La idea es distribuir mejor esas participaciones y darle más juego al merchandising, aprovechando que Millos tiene casi siete millones de hinchas; tener mejores negociaciones con los patrocinadores y aumentar en cerca de 50% esos ingresos; desarrollar con más profundidad estrategias, como la venta de tribunas corporativas para que las empresas puedan llevar a fútbol a sus clientes y proveedores; y capitalizar hacia el futuro activos que tienen hoy, representados en varios de sus jugadores insignias como Rafael Robayo o Pedro Franco.
Los buenos resultados le han dado a Millos una oportunidad dorada. Pero el reto es gigantesco: cada fecha tendrá que validar su crecimiento y usarlo como soporte para su desarrollo financiero.
jueves, 5 de mayo de 2011
JAIME ARROYAVE, UN LOCO MUY CUERDO

No recuerda cuándo dejó de ser Jaime Arroyave y se convirtió en El Loco Arroyave. Tal vez fue en 1951, cuando era cabo segundo del ejército, en Upía, cerca a Boyacá, y le dio por impresionar al general que pasaba revista.
Estaba muy delgado y, para completar, llevaba dos días sin comer. Se echó unas gotas en los ojos para dilatar las pupilas y, apenas apareció el superior, se le lanzó encima y le preguntó: Cuándo llegó, mamacita? Arroyave se enloqueció. Que lo lleven a Miraflores , ordenó el general. Ese día dejó el orden público. Suelta su sonoro y sinigual ji, ji, ji .
De un momento a otro frunce sus muy pobladas cejas y dice: Yo no soy loco; soy extrovertido. Siempre lo he sido. Ji, ji, ji. Por mí sueltan diez locos en Sibaté .
Fue futbolista. Alero, con cierta peligrosidad. No por su calidad, sino porque jugaba con una manopla y dos anillos.
En 1960 llegó a Millonarios recomendado por su amigo Gabriel Ochoa Uribe para dirigir las divisiones inferiores. Su misión era buscar talentos.
Aplicaba la táctica de San Agustín: buscar para encontrar y encontrar para seguir buscando . Fue así como en septiembre de 1971, en Tumaco, encontró a quien considera el mejor jugador de todos los tiempos: Willington Ortiz. Y así, por lo menos, 45 jugadores más, entre los que cuenta a Senén Mosquera, Eladio Vásquez, Cheche Hernández y Otoniel Quintana.
En 1983, la asamblea de Millonarios le aprobó una pensión vitalicia y voluntaria; pero, en el 88, cuando cumplió 60 años se la quitaron. El último pago fue de 1.460 pesos. Y de ahí en adelante vinieron los reclamos El pasado 19 de marzo en la Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia se falló en su favor para que el club le reintegrara los dineros que dejó de percibir y la pensión. Fue como ganarme el Extraordinario de Navidad , cuenta.
A Millonarios le puedo decir lo que le dijo Arturo de Córdoba a Zury Moreno, en la película Dios se lo pague: Abre ese cofre y ahí encontrarás el nombre de la persona que pasó contigo los mejores años de su vida . La nostalgia se apodera de él; fueron 60 títulos con el equipo.
Millonarios me quiso dejar como el norte de una vaca cuando va pa l sur... ji, ji, ji. Pero, yo me puse a pensar que con la leche que estaban dando, que se la mamara el ternero . Y la sonrisa desaparece de su rostro. Se convierte en un hombre serio, reflexivo, más pausado, como una especie de filósofo de la vida.
Mi trabajo era bien complicado. Cómo decirle a un chico que no va a ser como su ídolo. Siempre he creído que no debes quitarle un hueso a un perro, un juguete a un niño y una ilusión a un hombre. A mí me tocaba hacerles el destete futbolístico. No faltó quien dijera que yo por qué hablaba de fútbol si no sabía. Qué tal que supiera... ji, ji, ji.
Escuchame. Me tocó aprender a hablar como argentino a ver si me pagaban más. En esos tiempos uno firmaba una letra y le tenía que poner música. Ji, ji, ji .
Hoy, este hombre modelo 28 , en el atardecer de su vida, para la que no se encuentran repuestos y no paga peaje, como él mismo dice, no se detiene.
Pasará a la historia porque fue quien trajo el fútbol de salón, o microfútbol, a Colombia.
Aquí si uno quiere ser presidente de una Federación, tiene que montarla . En 1966 se vino de San José de Los Campos, en Brasil, con el reglamento en el bolsillo. Con el Instituto de los Seguros Sociales organizó el primero torneo, un interbarrios.
Los años han pasado y él sigue ahí, tratando de que su hijo consentido, el micro, salga adelante. Ha conseguido un subtítulo mundial, dos panamericanos y hoy cuenta con 25 ligas en el país.
Sin embargo, hay una frustración. La falta de un escenario propio para la práctica del micro no lo deja vivir en paz. Nos ha faltado comprensión y respaldo. Eso me tiene muy sentido... ji, ji, ji .
Se levanta de la silla y se despide. A su paso, cada vez que lo saludan él solo atina a decir: Y, qué hacés, querido? .
De un momento a otro frunce sus muy pobladas cejas y dice: Yo no soy loco; soy extrovertido. Siempre lo he sido. Ji, ji, ji. Por mí sueltan diez locos en Sibaté .
Fue futbolista. Alero, con cierta peligrosidad. No por su calidad, sino porque jugaba con una manopla y dos anillos.
En 1960 llegó a Millonarios recomendado por su amigo Gabriel Ochoa Uribe para dirigir las divisiones inferiores. Su misión era buscar talentos.
Aplicaba la táctica de San Agustín: buscar para encontrar y encontrar para seguir buscando . Fue así como en septiembre de 1971, en Tumaco, encontró a quien considera el mejor jugador de todos los tiempos: Willington Ortiz. Y así, por lo menos, 45 jugadores más, entre los que cuenta a Senén Mosquera, Eladio Vásquez, Cheche Hernández y Otoniel Quintana.
En 1983, la asamblea de Millonarios le aprobó una pensión vitalicia y voluntaria; pero, en el 88, cuando cumplió 60 años se la quitaron. El último pago fue de 1.460 pesos. Y de ahí en adelante vinieron los reclamos El pasado 19 de marzo en la Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia se falló en su favor para que el club le reintegrara los dineros que dejó de percibir y la pensión. Fue como ganarme el Extraordinario de Navidad , cuenta.
A Millonarios le puedo decir lo que le dijo Arturo de Córdoba a Zury Moreno, en la película Dios se lo pague: Abre ese cofre y ahí encontrarás el nombre de la persona que pasó contigo los mejores años de su vida . La nostalgia se apodera de él; fueron 60 títulos con el equipo.
Millonarios me quiso dejar como el norte de una vaca cuando va pa l sur... ji, ji, ji. Pero, yo me puse a pensar que con la leche que estaban dando, que se la mamara el ternero . Y la sonrisa desaparece de su rostro. Se convierte en un hombre serio, reflexivo, más pausado, como una especie de filósofo de la vida.
Mi trabajo era bien complicado. Cómo decirle a un chico que no va a ser como su ídolo. Siempre he creído que no debes quitarle un hueso a un perro, un juguete a un niño y una ilusión a un hombre. A mí me tocaba hacerles el destete futbolístico. No faltó quien dijera que yo por qué hablaba de fútbol si no sabía. Qué tal que supiera... ji, ji, ji.
Escuchame. Me tocó aprender a hablar como argentino a ver si me pagaban más. En esos tiempos uno firmaba una letra y le tenía que poner música. Ji, ji, ji .
Hoy, este hombre modelo 28 , en el atardecer de su vida, para la que no se encuentran repuestos y no paga peaje, como él mismo dice, no se detiene.
Pasará a la historia porque fue quien trajo el fútbol de salón, o microfútbol, a Colombia.
Aquí si uno quiere ser presidente de una Federación, tiene que montarla . En 1966 se vino de San José de Los Campos, en Brasil, con el reglamento en el bolsillo. Con el Instituto de los Seguros Sociales organizó el primero torneo, un interbarrios.
Los años han pasado y él sigue ahí, tratando de que su hijo consentido, el micro, salga adelante. Ha conseguido un subtítulo mundial, dos panamericanos y hoy cuenta con 25 ligas en el país.
Sin embargo, hay una frustración. La falta de un escenario propio para la práctica del micro no lo deja vivir en paz. Nos ha faltado comprensión y respaldo. Eso me tiene muy sentido... ji, ji, ji .
Se levanta de la silla y se despide. A su paso, cada vez que lo saludan él solo atina a decir: Y, qué hacés, querido? .
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